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6 historias
Hasta respirar cuesta plata
¿Cómo aprender a manejar plata cuando hasta respirar cuesta? El sueño GenZ hoy es simple: llegar a fin de mes sin ansiedad. Descubre cómo un equipo transformó el dolor de aprender con la billetera vacía en una experiencia para equivocarse sin pagar el precio.
Entre las posibilidades de conectar
Nunca tuvimos tantas formas de comunicarnos, pero cada vez nos cuesta más romper el hielo. Esta es una historia sobre la paradoja de habitar pantallas y de cómo, ante la dificultad para generar vínculos verdaderos, la respuesta se puede encontrar comenzando, literalmente, como un juego.
Rediseñando la soledad
Relacionarse nunca fue tan costoso. Frente al agotamiento emocional, lxs jóvenes encuentran en la IA un refugio libre de fricción. Esta es la historia de una inmersión en la intimidad artificial, y la paradoja de una generación que recurre a las máquinas para aprender a conectar como humanos.
Lo que descubrimos espiando a la Generación Z
Creímos que entender a la Generación Z era cuestión de observarla. Nos equivocamos. Al convivir con ellxs, aparecieron grietas: ansiedad, presión por ser “perfectxs” y una relación con el trabajo que no esperábamos. No quieren escalar… quieren escapar. Y eso lo cambia todo.
Generación M: El pececito que mutó en ballena
Empezar a trabajar nunca fue tan confuso. Entre incertidumbre, trabajo híbrido y caminos rotos, una generación entera aprende a navegar sola. Esta es la historia de cómo intentamos construir un puente —y terminamos enfrentando una ballena.
De la Bauhaus a videos de gatitos: ¿Cómo armamos Generación M?
Mientras las organizaciones sufren para conectar con lxs jóvenes, creamos un espacio para escucharlxs en la cancha. Aquí contamos cómo nació Generación M, nuestro laboratorio mutante: desde la inspiración teórica hasta buscar un local a 4 días de empezar.
